Con toda Oración y Súplica
Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (Efesios 6:18).
La madre de uno de mis alumnos del seminario era una médium y, una vez le preguntó si él había estado orando por ella. El muchacho le contestó «¡por supuesto que sí, mamá!». Ella le respondió «pues no lo hagas porque alteras mi aura».

Yo digo ¡sigue orando! Nunca sabemos completamente los efectos de nuestras oraciones pero sí sabemos que Dios pone a la oración como parte de su estrategia para establecer su reino y asegurar nuestro triunfo espiritual.

Una de las liberaciones más espectaculares que he presenciado, fue la de un hombre que había sido sacerdote de alto rango en los escalafones superiores del satanismo. Este hombre dio su testimonio en nuestra iglesia a los seis meses de haber sido liberado. Al terminar su testimonio le dije «dígame basado en su experiencia en -el otro lado- ¿cuál es la mejor estrategia del cristiano para contrarrestar la influencia demoníaca?»

«La oración» respondió enérgicamente «cuando usted ore, hágalo con todo fervor. La oración ferviente desbarata la actividad satánica como ninguna otra cosa».

¿Qué es la oración? es la comunicación con Dios por la cual expresamos nuestra dependencia de él. Dios sabe lo que necesitamos en nuestra batalla con los poderes de las tinieblas y El está más listo para satisfacer nuestras necesidades que nosotros para pedir. Dios no actúa si no expresamos nuestra dependencia de El orando. Decimos al orar «el Señor eres Tú, no yo. Tú sabes lo que es mejor; yo no, No te digo que hacer sino te pido». Orar es un medio por el cual Dios guía y protege a sus hijos.

Orar en el Espíritu es la manera que Dios tiene para ayudarnos cuando no sabemos cómo: «Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles» (Romanos 8:26). Ayuda (sunantilamabano) es el término que retrata el rol del Espíritu Santo que viene a nuestro lado en nuestra condición de fragilidad humana y vulnerabilidad espiritual y nos dirige al otro lado de la protección y victoria espirituales.

Gracias te doy, Señor, por la oración, arma tan poderosa de mi arsenal contra los poderes de las anieblas.
 

Comments are closed.