Los Niños necesitan Modelos
El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro (Lucas 6:40).
Sus hijos tienen que ver cómo maneja usted el fracaso más que cómo maneja el éxito. Si usted comete un error, tiene que asumirlo y pedir perdón si la situación así lo demanda. Si usted no modela la manera de tratar sus propias respuestas carnales, ¿cómo van sus hijos a aprender la manera de asumir sus errores y resolverlos en forma bíblica?

Un domingo por la mañana mi hija no estaba lista cuando yo quería salir para la iglesia. Me enojé mucho por eso hasta que exploté de rabia. Luego del servicio estaba por agradecer la comida cuando sentí la convincente mano de Dios pesadamente apoyada sobre mí. Me detuve y pedí a mi familia que me perdonara por mi estallido de cólera. No confesé la demora de mi hija porque no era mi responsabilidad. Tampoco les pedí perdón esperando que mi hija asumiera su propio retraso. Les pedí perdón porque mi estallido de ira fue una obra de la carne. Tuve que pedir perdón para estar bien con Dios.

Uno nunca pierde estima a los ojos de sus hijos cuando hace lo que Dios manda. Usted gana en estima por ser persona honesta y, en ese proceso, modela lo que los niños deben hacer cuando revienten. Los niños necesitan modelos, no críticos. Modelar es lo que establece nuestra credibilidad para: «criadlos en disciplina y amonestación del Señor» (Efesios 6:4).

Señor, ayúdame a ser modelo de una vida de obediencia y honestidad para mis hijos y otras personas que me miran como ejemplo; dame la gracia para admitir mis errores cuando falle y resolver mis conflictos.
 

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