Abril 29, 2013. Estrés

En la búsqueda de una respuesta holística cristiana necesitamos entender cómo funcionan juntos el cuerpo y el alma en relación con Dios. Empecemos por considerar el problema del estrés. Alvin Tofler escribió hace años un libro titulado El shock del futuro. Se dio cuenta de que la gente estaba teniendo cada vez más problemas para adaptarse al rápido ritmo de cambio que nuestra cultura estaba teniendo. Casi al mismo tiempo el libro Personalidad tipo A y su corazón, fue publicado por dos cardiólogos. Ellos estaban renovando los muebles de su sala de espera, y los trabajadores les señalaron que sólo la orilla de los asientos de los muebles viejos estaba gastada. La mayoría de los pacientes estaban estresados ​​y, literalmente, se sentaban en el borde de las sillas y sofás. Ellos etiquetaron a estas personas tan impulsivas como personalidades tipo A.

Yo era pastor cuando se publicaron esos libros, y uno de nuestros miembros era un ingeniero de IBM. Él leyó el libro y me regaló una copia. Él me dijo: “Tienes que leer este libro. Soy tipo A y tú también”. Leí el libro y tenía razón. Tenía una personalidad tipo A. Después de leer el libro prediqué un sermón titulado “¡Jesús era tipo B!” Todos las personas con alto desempeño son tipo A, pero no todos estos son casos de estrés. ¿Por qué no?

Dios nos ha diseñado para poder hacerle frente a una cierta cantidad de estrés. Cuando las presiones suben, nuestras glándulas suprarrenales responden secretando hormonas como el cortisol en el torrente sanguíneo, algunas veces se conoce esto como una liberación de adrenalina. Es nuestra respuesta natural, de pelear o correr, ante los desafíos de la vida. Cuando la presión se vuelve demasiada, el estrés se convierte en angustia, nuestro sistema decae, y nos enfermamos físicamente. El cuerpo no puede mantener tal ritmo de cambio. Pero eso es sólo el punto de vista fisiológico. ¿Por qué dos personas pueden estar sujetas a la misma cantidad de presión externa, y una no puede hacerle frente, mientras que la otra persona se sobrepone al reto? ¿Es porque uno tiene glándulas suprarrenales superiores? Habrá algunas diferencias físicas entre los dos, pero esa no es la principal explicación de por qué uno puede enfermarse y el otro no.

La principal diferencia entre los dos no son sus glándulas, sino la forma en que mentalmente responden a su entorno. Las personas no son simplemente conformadas por su entorno. Sus respuestas están determinada por lo que creen acerca de sus experiencias, y cómo perciben su entorno. La mente es el centro de control, no las glándulas. Mostraré cómo funciona esto de manera práctica esta semana.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 26, 2013. El Sistema Nervioso Periférico

El cerebro y la médula espinal conforman el sistema nervioso central, y proviniendo de ahí está el sistema nervioso periférico, que tiene dos canales diferentes. Uno de ellos es el sistema nervioso somático, y el otro es el sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso somático es el que regula todos nuestros movimientos musculares y esqueléticos. Es sobre lo que tenemos control voluntario directo. Se correlaciona con nuestra voluntad. Por elección podemos mover los brazos y las piernas, y hablar a voluntad.

El sistema nervioso autónomo es lo que regula todas nuestras glándulas. No le decimos conscientemente a nuestros corazones que palpiten, o a nuestras glándulas que secreten hormonas hacia el torrente sanguíneo. No tenemos control voluntario directo sobre estas funciones. Creo que se correlaciona con nuestras emociones. No podemos cambiar directamente cómo nos sentimos. Si hay alguien que no nos agrada, no podemos decir: “De ahora en adelante esta persona me va agradar”. Podemos decidir amarlos, pero eso no es lo mismo a que nos agrade. Amar a alguien es hacer lo que es correcto hacia la otra persona, ya sea que sintamos hacerlo o no. Los sentimientos a menudo cambiarán en respuesta a lo que elegimos pensar y hacer.

Tal razonamiento es la base de la terapia conductual-cognitiva. La gente está haciendo lo que hace, y sintiendo lo que siente por lo que ha decidido creer y pensar. Por lo tanto, si usted desea cambiar lo que la gente siente y hace, necesita ayudarles a cambiar lo que piensan y creen. Habiendo sido creados a imagen de Dios, tenemos la capacidad de pensar y tomar decisiones, y así es como podemos lograr cambios positivos en nuestras vidas. Somos transformados por la renovación de nuestras mentes, no por nuestros sentimientos. Somos salvados y santificados por lo que creemos.

El apóstol Pablo escribió: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros (Filipenses 4:8,9). En otras palabras, vivir la verdad, haciendo lo que es honorable, puro, amable, admirable, excelente y digno de alabanza. Esto comienza con lo que usted elija creer, pero tiene que ser llevado a cabo si quiere experimentar al Dios de paz.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 25, 2013. Cuerpo, Alma y Espíritu

Los cristianos tienen una persona interior y una persona exterior. En otras palabras, somos parte material y parte inmaterial. Obviamente, estas partes trabajan al unísono como cuerpo, alma y espíritu. Una correlación es evidente: la mente y la conexión al cerebro. El cerebro es parte de su cuerpo físico, pero su mente es parte de su alma. Cuando los cristianos mueren, están ausentes del cuerpo pero presentes con el Señor. El cerebro se vuelve al polvo, pero el alma regresa a estar con Dios.


La correlación entre el ser interior y el ser exterior

Para ilustrar la combinación del cerebro y la mente, piense en cualquier operación de una computadora. Se requiere tanto del hardware como del software. El cerebro es como el hardware y la mente es como el software. Desde luego, podemos tener problemas de “hardware” como el síndrome orgánico cerebral, problemas de neurotransmisores, la enfermedad de Alzheimer, etc. Sin embargo, el énfasis en la Escritura se centra principalmente en el software, es decir, la mente. El enfoque de la medicina en los Estados Unidos, sin embargo, para enfermedades como la depresión y la ansiedad está en el hardware. Tendré más que decir más adelante sobre el uso adecuado de los medicamentos. Por ahora sólo voy a decir que tomar una pastilla para curar su cuerpo es recomendable, pero tomar una pastilla para curar su alma es deplorable.

Unos de los mayores problemas en medicina son las enfermedades psicosomáticas. Más del cincuenta por ciento de todas las enfermedades son psicosomáticas, y eso es una estimación conservadora. En otras palabras, las personas pueden enfermarse físicamente debido a trastornos de ansiedad, estrés, ira, depresión, etc. Los médicos no cuestionan esta hipótesis. Es del conocimiento general. El portavoz número uno sobre las enfermedades psicosomáticas en los Estados Unidos es Deepak Chopra, que es de la India. La medicina que propugna es el Ayurveda, que es una antigua forma de práctica médica en la India. Sus infomerciales han sido vistas por millones de personas. Creo que la Iglesia debe ser el principal contribuyente a la resolución de conflictos psicosomáticos, no una religión falsa y confusa como el Hinduismo.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 24, 2013. Experiencias Traumáticas

En mi blog anterior, compartí cómo las experiencias predominantes de nuestro pasado crean patrones en la carne o fortalezas mentales. Con el paso del tiempo, los asimilamos dentro de nuestras mentes del entorno en que crecimos. Aun cuando hayamos sido criados en la misma comunidad, respondemos de manera diferente, ya que cada persona es única e interpretamos los acontecimientos desde nuestra propia perspectiva. Aún más profundamente arraigadas están las fortalezas mentales que resultan de experiencias traumáticas, tales como el incesto, la violación, el abuso mental y emocional. Por ejemplo, los niños pueden culparse a ellos mismos, durante años, por el divorcio de sus padres.

Tardé años en darme cuenta de que no somos esclavos de los traumas del pasado. Somos esclavos de las mentiras que creíamos debido al trauma. “Soy un bueno para nada”. “Dios no me ama”. “Todo es mi culpa”. Tales mentiras pueden permanecer en  nosotros toda nuestra vida a menos que seamos transformados mediante la renovación de nuestras mentes. El convertirnos en una nueva creación en Cristo no borra de nuestras mentes aquello que hemos creído en el pasado. Es trágico cuando la Iglesia niega esto. He oído a muchos decir: “Nosotros no tenemos que lidiar con nuestro pasado. Todo fue resuelto en la cruz”. Eso es una verdad a medias dicha por todos los que están en contra de cualquier tipo de consejería que intente tratar con su pasado.

Posicionalmente es completamente cierta. Somos nuevas criaturas en Cristo, pero si queremos experimentarlo, tenemos que arrepentirnos, que literalmente significa un cambio en nuestra mente, y eso no ocurre instantáneamente. El hecho de que podemos hacerlo es la buena noticia. Ahora que estamos vivos en Cristo podemos reemplazar esas mentiras con la verdad, y la verdad nos hará libres.

Para algunas personas, el pasado es tan doloroso que simplemente no quieren enfrentarse con él, lo cual es comprensible, pero lamentable. La consejería secular urga en el pasado con el propósito de entender por qué alguien tiene problemas. Sin embargo, todo el análisis del mundo no puede hacer a nadie libre. Simplemente explica porque todos están averiados, y trata de ayudarlos a manejar los desastrosos efectos de las experiencias traumáticas. ¿Qué pasaría si usted pudiera visitar el pasado con Cristo como su guía con el fin de resolver el problema a través de un genuino arrepentimiento y fe en Dios? Usted sería puesto en libertad. Ahí es donde nos dirigimos.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 19, 2013. Fortalezas Mentales

“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Cor. 10:3-5). Vea que el apóstol Pablo no está hablando de armas defensivas. Esto es la imagen de un ariete de ataque a punto de derribar fortalezas mentales que se han levantado contra el conocimiento de Dios. Un Padre de la Iglesia, dijo: “Aunque estamos viviendo en el cuerpo actuamos de una manera espiritual” (Ambrosiastro).

¿Cómo se erigieron esas fortalezas mentales que se levantan contra el conocimiento de Dios? O para hacer la misma pregunta de otra manera, ¿cómo aprendimos a vivir independientemente de Dios? Desde que comenzamos nuestro caminar terrenal sin Cristo, nuestras creencias y visión del mundo fueron formadas por el entorno en el que nos criamos. Los principales medios llegaron a través de experiencias predominantes. Con esto me refiero al hogar donde creció, a los amigos que tenía, la escuela a la que asistió, y la iglesia que fue, o no fue. Aprendió la lengua que se hablaba en su localidad, con poca o ninguna instrucción formal. Podía usted conversar en ese lenguaje desde que tenía dos años de edad.

Su visión del mundo, creencias y actitudes acerca de la vida fueron formadas por un pequeño segmento de la sociedad. Sammy fue mi primer nieto. Sus padres conocían al Señor, al igual que sus abuelos, tías, tíos y primos. Todos eran creyentes y a todos les caía bien Sammy. Este era un mundo bueno hasta que creció y fue a la escuela pública donde descubrió que no todo el mundo era agradable. Consideremos otro chico que no sabe quién es su padre biológico. Su madre tiene múltiples parejas sexuales y algunos de ellos abusan de él física y verbalmente. ¿Cuál es su visión del mundo? ¿Cuál es su percepción de la realidad? ¿Cuál de esos dos chicos tiene mayor necesidad del Señor? Ambos tienen exactamente la misma necesidad, porque ambos han nacidos muertos en sus delitos y pecados. Pero van a tener diferentes patrones de carne que vencer.

Hannah, la hermana de Sammy, nació en el seno de la misma familia y más o menos el mismo ambiente, pero ella es una persona completamente diferente. Las personas responden de manera diferente a un mismo ambiente, ya que han sido creados de manera única por Dios y optan por interpretar su entorno de manera diferente. Las fortalezas mentales son patrones en la carne que evolucionan con el tiempo y algunos se convierten  en mecanismos de defensa para la auto-preservación. Esto debe de cambiar si queremos crecer en Cristo.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 18, 2013. La Razón de Nuestras Luchas

Todavía lucho con los mismos viejos pensamientos y hábitos. ¿Cómo voy a creer que soy una nueva criatura en Cristo cuando todavía parezco el mismo viejo hombre que era antes de ser cristiano? Esa es una buena pregunta y una que todos debemos hacernos, o caer en la trampa de pretender ser alguien que no somos.

Recordemos que Adán y Eva nacieron tanto física como espiritualmente vivos. Ya que pecaron, inmediatamente murieron espiritualmente. La muerte física también sería una consecuencia del pecado, pero para Adán eso sería más de 900 años después. Como resultado de su pecado, cada descendiente nacería físicamente vivo, pero espiritualmente muerto (Ef. 2:1). Cuando llegamos a este mundo, no teníamos ni la presencia de Dios en nuestras vidas, ni el conocimiento de sus caminos. Así que todos aprendimos a vivir independientemente de Dios. Esa es la principal característica de la carne (la vieja naturaleza en la NVI).

Entonces, un día creímos el mensaje del evangelio y pusimos nuestra fe en Dios. Nacimos de nuevo espiritualmente. En ese momento, “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Col. 1:13,14). Somos nuevas criaturas; “las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”(2 Cor 5:17). Ya no estamos “en Adán”, ahora estamos vivos “en Cristo”. Todo eso es gloriosamente cierto, pero nadie apretó el botón de  “suprimir” en nuestras mentes. Todo lo que estaba programado en nuestra mente antes de venir a Cristo todavía está allí. Por eso el apóstol Pablo escribió: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento… ” (Rom. 12:2).

Todos fuimos conformados a este mundo en nuestra propia única manera, y podemos seguir haciéndolo. Todavía podemos creer en las mismas viejas mentiras, ver las películas equivocadas, juntarnos con las mismas malas amistades, etc. El apóstol nos exhorta a no hacerlo por más tiempo, lo que implica que en realidad tenemos la posibilidad de elegir. Podemos ser transformados por la renovación de nuestras mentes, o podemos seguir viviendo como siempre lo hemos hecho. Podemos vivir por el Espíritu o podemos vivir según la carne. “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas… Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:19-23).

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 17, 2013. Resumen de Términos

¿Se ha erradicado la naturaleza pecaminosa en el momento del nuevo nacimiento? No se puede responder sí o no, sin definir algunos términos. Si alguien preguntara: “¿Cree usted que el viejo hombre está muerto?” La respuesta es “sí” puesto que ya no estamos más “en Adán,” estamos espiritualmente vivos “en Cristo”. Si alguien preguntara: “¿cree usted que los cristianos ya no pecan y no pueden andar o vivir según la carne?” La respuesta es” no”. El cristiano aún conserva patrones en la carne.

Si alguien preguntara: “¿Creemos que tenemos una nueva naturaleza?” Yo respondería que sí, porque Dios nos ha dado un corazón nuevo, y nuestro hombre interior se inclina hacia Dios. Hemos llegado a ser partícipes de la naturaleza divina (2 Ped. 1:4), y ” Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios” (Rom. 7:22). Si preguntaran, “¿Somos pecadores o santos?” Me gozaría en responder: “Por la gracia de Dios somos santos (que pecan), y tenemos la intención de vivir nuestras vidas como Sus hijos en la manera en que Él quiere que vivamos, por fe mediante el poder del Espíritu Santo”.

No hay que olvidar que todo nuestro ser estaba corrompido moralmente antes de llegar a Cristo. Nuestras mentes estaban inclinadas a vivir independientemente de Dios, y los deseos de nuestra carne se oponen al Espíritu de Dios. La carne tiene que ser crucificada por el creyente y esto es algo que tenemos que hacer diariamente. No hay tal cosa como madurez instantánea. Tomará el resto de nuestras vidas poder renovar nuestras mentes y conformarnos a la imagen de Dios. La semilla que Dios sembró en nosotros es sólo un comienzo. Ser un hijo de Dios y ser libres en Cristo es verdad posicional. Pero, ¿cuántos están viviendo como hijos de Dios, y cuántos están viviendo libres en Cristo? Todos nosotros podríamos, si tan sólo supiéramos cómo arrepentirnos y en qué cosa creer.

Sin la nueva vida en Cristo no tendríamos manera alguna de vencer los patrones de la carne que se establecieron en nuestra mente antes de que nos convirtiéramos en nuevas criaturas en Cristo. Ahora podemos, porque nos ha sido dada la mente de Cristo (1 Cor. 2:16) y hemos recibido el Espíritu Santo, quien nos conducirá a toda verdad. Este proceso de llegar a ser como Cristo debe comenzar con el conocimiento de quienes somos en Cristo. Satanás no puede hacer nada acerca de su identidad y su posición en Cristo, pero si él puede lograr que usted crea que no es verdad, usted va a vivir como si no lo fuera. “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto… Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro”(1 Jn. 3:1-3).

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 16, 2013. Balanceando el Indicativo con el Imperativo

La tensión en el Nuevo Testamento se encuentra entre el indicativo (lo que Dios ya ha hecho y lo que ya es una realidad acerca de nosotros) y el imperativo (lo que queda por hacer conforme respondemos a Dios por fe y obediencia en el poder del Espíritu Santo). Esta tensión se puede ver en versículos como Romanos 6:6: “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Usted tiene que saber y creer la verdad posicional para continuar avanzando con éxito en su santificación. La santificación posicional es la base para nuestra santificación progresiva.

El equilibrio entre el indicativo y el imperativo es casi igual en las Escrituras, pero no he observado que se enseñe este equilibrio en las iglesias. Parece que nos centrarnos más en los imperativos, es decir, en instruir a los creyentes en lo que deben hacer en lugar de balancear eso con lo que Dios ya ha hecho. Muchas personas asisten a las iglesias evangélicas durante años y nunca escuchan suficiente verdad posicional como para entender que ellos son hijos de Dios vivos y libres en Cristo. Muchos de ellos nunca se han arrepentido de sus viejas costumbres ni han resuelto sus conflictos personales y espirituales. Por consiguiente, no están madurando y no entienden ninguno de los mejores mensajes emitidos desde el púlpito. Pablo escribió: “Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Cor. 3:2-3).

El apóstol no dice que ellos no estén dispuestos. Él dice que ellos no son capaces de comer alimentos sólidos. He visto esto muchas veces en mi ministerio personal. Algunos ni siquiera pueden leer sus Biblias o entender lo que están leyendo. He tenido estudiantes que no podían leer Rompiendo la Cadenas hasta después de haber ido a través de los Pasos a la Libertad en Cristo. Se sigue que tiene que haber alguna manera de resolver los celos y los conflictos mencionados en el pasaje anterior, o muchos no serán capaces de procesar lo que escuchan en las iglesias. Por eso, el apóstol Pablo predicó el arrepentimiento, y Jesús dijo: “Arrepentíos y creed en el evangelio.” (Marcos 1:15). El arrepentimiento genuino elimina las barreras de nuestra intimidad con Dios y eso es lo que los Pasos a la Libertad en Cristo llevan a cabo. Cuando esto se logra, puede verlos crecer. La mayoría desean leer su Biblia y hacerlo con entendimiento, a menudo, por primera vez en su vida.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 15, 2013. Salvado y Santificado por Fe

El apóstol Pablo escribió: “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado” (Rom. 6:6). El apóstol está diciendo que hay algo que debemos saber, no algo que debemos hacer, y el verbo está en tiempo pasado. Los creyentes en dificultades tratan de hacer morir al viejo hombre, pero no lo logran. ¿Por qué no? ¡Porque ya está muerto! Usted no puede hacer por usted mismo lo que Cristo ya ha hecho por usted. Dado que muchos cristianos no viven la vida abundante, incorrectamente se preguntan: “¿qué tiene que ocurrir para que esto sea verdad?” Lo único que tenía que suceder para que eso fuera verdad pasó hace casi dos mil años, y la única manera de ser partícipe de ello es por fe.

Un pastor muy querido que escuchó de nuestro ministerio pidió una cita. Él dijo: “He luchado durante veintidós años en el ministerio, y finalmente creo que sé cuál es la respuesta. En mi tiempo de devocional leí: ” Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios ” (Col. 3:3). Eso es todo, ¿no? “. Yo le aseguré que así era. Entonces preguntó: “¿Cómo puedo hacer eso?” Sugerí que leyera el pasaje un poco más lento. Durante veintidós años ha estado tratando desesperadamente de llegar a ser alguien que ya es, y tal es el caso de muchos otros creyentes. No es lo que hacemos lo que determina quienes somos, sino lo que somos determina lo que hacemos. No trabajamos en la viña con la esperanza de que algún día Dios nos ame. Dios nos ama y es por eso que trabajamos en la viña. No servimos a Dios con la esperanza de que algún día Dios nos acepte. Ya somos aceptos en el Amado; es por eso que le servimos.

Necesitamos aprender a aceptar lo que Dios dice que es verdad y vivir de acuerdo con ello por fe. Cuando lo hacemos se refleja en nuestra experiencia. Si tratamos de hacer lo que Dios dice que es verdad por medio de nuestra experiencia, nunca lo lograremos. Pablo señala la inutilidad de esa manera de pensar en Gálatas 3:2-3: ” Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?”. Somos salvados por fe, y caminamos o vivimos por fe. Hemos sido santificados por fe, y estamos siendo santificados por fe. No somos ni salvados ni santificados por la forma en que nos comportamos. Nuestro comportamiento es sólo un reflejo de lo que estamos eligiendo creer.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Abril 11, 2013. Un Nuevo Corazón

De acuerdo con las Escrituras, el centro de la persona es el corazón. En nuestro estado natural “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso” (Jer. 17:9). Es engañoso porque nació así y ha sido condicionado desde el momento del nacimiento por el engaño de un mundo caído, y no por la verdad de la Palabra de Dios. De acuerdo con Proverbios 4:23, el corazón es el “manantial de donde mana la vida” en el cual la maldad no debe echar raíces. Por ejemplo, esa es la razón por la que debemos perdonar desde el corazón y no permitir que una raíz de amargura se origine, por la cual muchos puedan ser contaminados (Hebreos 12:15). No va a encontrar un pasaje similar en el Nuevo Testamento que describa al corazón de los creyentes de la misma manera como lo hizo Jeremías, porque nos ha sido dado un espíritu nuevo y un corazón nuevo (Ezequiel 11:19; 36:26).

El creyente es descrito como una nueva creación con una nueva vida que tiene nuevos deseos y un nuevo rumbo. La disposición del corazón de un verdadero creyente está orientada hacia Dios. Aunque todavía pecamos, este pecado se relaciona con un nivel más en la superficie de nuestro ser. La carne va a actuar contrario a la persona real del nuevo corazón. A pesar de que todavía podemos elegir vivir según la carne, hacer esto no cambia la naturaleza real del corazón ni nuestra identidad en Cristo. H. Wheeler Robinson contó 822 usos de la palabra corazón refiriéndose a algún aspecto de la personalidad humana. De acuerdo con su clasificación, 204 de los pasajes estaban relacionados con la mente, 195 con la voluntad, y 166 con la emociones. Piense en el corazón como el centro de nuestro verdadero ser en lugar de la sede de nuestras emociones. Cuando la verdad entra en el corazón, inmediatamente impacta el afecto y acciona la voluntad.

Intelectualmente podemos reconocer la verdad de tal manera que nunca toque nuestro corazón. La escuela quiere ampliar la mente, pero Dios quiere agrandar el corazón. Usted puede saber sobre teología y ser arrogante, pero ¡no se puede conocer a Dios y ser arrogante! El conocimiento envanece, mas el amor edifica (1 Cor. 8:1). Tener el conocimiento como meta es un problema muy grande en la educación cristiana. Se distorsiona el propósito para el cual fue diseñado. “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida” (1 Tim. 1:5).

Dios mediante, estaré de vuelta el próximo martes después de un viaje de ministerio.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.