Mayo 31, 2013. Enciende la Luz

Una mentira no puede tener ningún efecto sobre usted a menos que la crea, y tampoco una maldición. Supongamos que una “persona importante en su vida” lo llama estúpido e inútil. Eso es una maldición, que es una afirmación enjuiciadora o una  amenaza. La persona agresora hace mal al decir estas cosas, pero ¿qué efecto puede tener en usted? Podría tener un grave efecto si usted lo cree. Probablemente usted se sentiría ofendido o violentado. Si hubiera otras personas presentes probablemente se sentiría avergonzado. Tales afirmaciones pueden herir a una persona durante años, lo que provoca una necesidad de perdonar al ofensor, o bien quedarse atado al pasado.

Un cristiano seguro podría responder de manera diferente. Deben reconocer que el ofensor está actuando en la carne, y esta, sin duda, equivocado en  decir tales cosas. Necesitan recordarse quiénes son en Cristo y que no hay necesidad de defenderse. El ofensor es el que está dolido. Esto es más fácil de reconocer en el ámbito natural, pero el acusador de los hermanos opera de incógnito y los “pensamientos” por lo general vienen en primera persona del singular: “Soy un bueno para nada”, “Soy un estúpido”, etc. Es tan importante saber quiénes somos en Cristo y comprender las “maquinaciones” del diablo.

En cierto sentido no importa el origen de los pensamientos tentadores, acusadores, mentirosos y blasfemos. Usted mismo podría generar esos pensamientos de mentiras arraigadas que creyó hace mucho tiempo. Podrían venir directamente de otra persona, o de los medios de comunicación social, a través de nuestros sentidos, o podría usted prestar atención a un espíritu engañoso. En cualquier caso, es nuestra responsabilidad conocer y escoger creer la verdad. Si intenta reprender todo pensamiento negativo, será todo lo que podrá hacer por el resto de su vida. Las Escrituras no nos instruyen a que dejemos de pensar en cosas negativas, eso no funciona. Se nos enseña a pensar en todo lo verdadero, honesto, justo, puro, amable, y todo lo que es digno de elogio, excelente y digno de alabanza (Filipenses 4:8). No somos llamados a disipar la oscuridad. Somos llamados a encender la luz. Los demonios son como las cucarachas. Corren en la oscuridad, pero huyen hacia las sombras cuando la luz se enciende. “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella “(Juan 1:4,5).

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 30, 2013. Malos Pensamientos

Escuchar una o más voces le puede parecer extraño a usted, pero eso no significa que no esté usted experimentando una batalla espiritual por su mente. ¿Alguna vez ha estado en un acantilado o en un edificio alto y de pronto tuvo el impulsivo de saltar? ¿Alguna vez ha sufrido por pensamientos negativos como: soy un bueno para nada, Dios no me ama, Cómo puede Dios amarme, Soy diferente a los demás? Puede parecerle como un diálogo interno, pero ¿quiere hablarse a usted mismo de esa manera? Si no eligió conscientemente pensar eso,  entonces ¿de dónde vino tal pensamiento?

Una mujer que llevé a través de los Pasos a la Libertad hizo una pequeña tarjeta para ella misma y que traía consigo todo el tiempo. La tarjeta decía: “¿De dónde vino ese pensamiento? ¿De un Dios de amor?” Era su manera de recordarse a ella misma que no debía prestar atención a cualquier cosa que no fuera verdad. Un amigo psicólogo me contó que durante tres de sus cinco años en el programa de doctorado luchó contra un pensamiento impulsivo. Cada vez que hablaba con otra persona con una taza de café en la mano tenía el pensamiento compulsivo de tirarle el café en la cara a esa persona. Él nunca lo hizo, por supuesto, pero sí le produjo cierta consternación por tres años. ¿Qué clase de cristiano soy yo si quiero tirarle el café en la cara a alguien? Que fuera un estudiante de doctorado en un programa de psicología sólo le agravó su problema. Ahora puede reírse de ello, porque ahora sabe de dónde vino  ese pensamiento, pero no lo sabía entonces. Una señora que vino a consultarme me dijo, después de que le di una taza de café, “¡Usted no me daría esa taza de café si supiera lo que estoy pensando ahora mismo!”

Los primeros cuatro años cuando hice público este ministerio, terminaba la conferencia “Viviendo libre en Cristo” llevando a la gente a través de los Pasos hacia la Libertad. La primera noche en que me subí al podio, un “pensamiento” vino a mi mente que no hubiera sido más claro si una persona delante de mí lo hubiera dicho en voz alta. ¡Hay un arma apuntando a tu cabeza! Si ese pensamiento hubiera sido de Dios, me habría agachado. Imagínese como se habría recibido, si aquel que estaba llevando a la gente a través de los Pasos a la Libertad se estuviera agachando para evitar balas imaginarias. Debo confesar que yo miré lentamente a mí alrededor la primera vez que sucedió antes de darme cuenta de dónde venía el pensamiento. Eso me sucedió cada vez que llevaba a un grupo a través de los Pasos durante cuatro años consecutivos, y luego me dejó de ocurrir.

Un teólogo de cierto renombre asistió a una de mis conferencias. Compartió después que, desde que tenía 22 años, cada vez que veía a un hombre le miraba la entrepierna. Él decía: “Yo no soy gay. Tengo una buena relación en lo sexual con mi esposa.” Le preguntó a un médico al respecto y ¡le dieron una receta! Esto lo había molestado durante años, y a menudo se preguntaba: ¿Qué está mal en mí? Yo le pregunté: “Después de asistir a esta conferencia ¿cuáles son sus conclusiones?” Él dijo: “No hay nada malo en mí, y yo no debería prestar atención a ello, y no lo haré a partir de ahora.”

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 29, 2013. Salud Mental

¿Cómo deberíamos nosotros, como cristianos, definir a una persona mentalmente sana? Yo creo que  comienza con un conocimiento verdadero de Dios, y un conocimiento verdadero de quiénes somos como hijos de Dios. Suponga que usted sabe que Dios es omnipresente, omnipotente, y omnisciente. Usted cree que su Padre Celestial lo ha perdonado, y que lo ama más allá de su comprensión. También sabe usted quién es en Cristo y su vida está caracterizada por el amor, gozo, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, mansedumbre, y dominio propio, y tiene una paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, custodiando su corazón y su mente en Cristo Jesús. Si todo eso fuera cierto, ¿estaría usted mentalmente sano? Por supuesto que lo estaría. Ese potencial está ahí para cada hijo de Dios.

Pero permítanme añadir con rapidez que enfermedad mental es una creencia distorsionada en Dios y una creencia distorsionada acerca de uno mismo. Si usted no piensa que esto último es cierto, visite cualquier hospital mental y pregunte a los pacientes lo que ellos creen acerca de ellos mismos y de Dios. Con raras excepciones, sus creencias estarán completamente distorsionadas, y muchos de ellos serán muy religiosos. Los trabajadores sociales seculares ven tales creencias religiosas como contraproducente para sus clientes. Así que adivinen a que conclusión llegan acerca de la religión.

Muchos que leen este blog no se identifican con el concepto de “escuchar voces”. Déjeme asegurarle que muchas personas están experimentando tal fenómeno. A pesar de que personalmente no he experimentado eso, empecé a creer lo que otros estaban diciéndome. Tuve que crear un ambiente donde podían hacerlo sin sentirse juzgados o señalados. Si el entrevistado piensa que alguien no va a creerle, o lo va a catalogar como si fuera enfermo mental, no va a compartir lo que está pasando en su interior.

Supongamos que una madre llega a casa del hospital con su tercer hijo. Ella está agotada, los niños están llorando y ella de repente tiene el pensamiento, “mata a tus bebés”. Cuando su marido llega a casa esa noche, cree que ella va a decir, “Hola mi amor,  ¡pensé en matar a los niños!” Eso no va a suceder, y la mayoría no matarán a sus niños, pero ella estará severamente contrariada por tales pensamientos,  a menos que ella sepa de donde vienen. Trágicamente, en algunos casos si llegan a matar a sus hijos. Unos pocos años atrás, una madre cristiana ahogó a cinco de sus hijos en Texas. Ella le dijo a otros los pensamientos con los que ella estaba luchando y ella creía que eran de origen demoniaco, pero nadie le creyó. La sociedad dictaminó como una enferma mental, y ella acabó en un hospital psiquiátrico. La iglesia fracasó con esa familia.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 28, 2013. Enfermedad Mental

La industria de la salud mental diría que está sano mentalmente, si usted está en contacto con la realidad y relativamente libre de ansiedad. Estas normas se basan en el racionalismo occidental. ¿Qué es la realidad? La verdadera pregunta es: ¿Quién es la realidad? Dios es la realidad última. Todo lo demás es creado. La realidad para los occidentales es sólo lo que se puede verificar a través de los cinco sentidos naturales. Es muy difícil comprender con nuestras mentes lo que el apóstol Pablo escribió en 2 Corintios. 4:18, “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.

Cualquiera que haya estado en una batalla espiritual por su mente sería diagnosticado como enfermo mental por un racionalista occidental. Si los clientes están viendo u oyendo algo que el consejero secular no está viendo o escuchando, ¿qué concluiría el terapeuta? O bien son enfermos mentales, o no están en contacto con la realidad. El que no está, en realidad, en contacto con la realidad puede ser el consejero secular, que no sabe nada del mundo espiritual. Lo que sus clientes están experimentando es real. Además, el miedo es casi siempre un componente de los conflictos espirituales. Si un cliente está luchando con miedo y escucha voces  entonces  el diagnóstico será probablemente esquizofrenia paranoide. Para ilustrar esto, lea el siguiente testimonio que recibí por correo electrónico:

Durante años he tenido estas “voces” en mi cabeza. Había cuatro en particular, y a veces lo que parecían coros fuertes de ellas. Cuando el tema de la esquizofrenia se presentaba en la televisión o en una revista, me decía a mí mismo: “Yo sé que no soy esquizofrénico, pero ¿qué es esto en mi cabeza?” Fui torturado, escarnecido, y se burlaban de mí. Cada pensamiento que tenía era puesto en duda, por lo tanto tuve una autoestima muy baja. Deseaba que las voces me dejaran  tranquilo, y siempre me preguntaba si otras personas también sufrían de lo mismo, y si era algo común.

Cuando empecé a aprender, de usted, acerca de tomar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y leer acerca de las experiencias de la gente con estas “voces”, llegué a reconocerlas como lo que eran, y fui capaz de hacer que se fueran. Eso fue una cosa increíble y hermosa. Tener una mente totalmente tranquila después de tantos años de tormento.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 27, 2013. Demonio Tiene

“Porque vino Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: Demonio tiene” (Luc. 7:33). Lo mismo se dijo de Jesús. Cuando Jesús reveló los planes de ellos para matarlo, preguntó: “¿Por qué procuráis matarme? Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?” (Juan 7:19,20). Ellos estaban tratando de matarlo y mintieron al respecto, pero ¿cómo sabía eso Jesús? Dios es omnisciente. Él conoce los pensamientos y las intenciones de nuestros corazones (Heb. 4:12), pero la humanidad no tiene tal capacidad. Este tipo de conocimiento es sobrenatural, y cuando se revelan cosas secretas, la gente de ese entonces asumió que la información provino de los demonios. Lo que era verdad entonces sigue siendo cierto hoy en día, y la infestación demoníaca es evidente en tres categorías.

En primer lugar, es un ataque contra la Iglesia. Satanás ciega la mente de los incrédulos (2 Cor. 4:4) para que no vengan a Cristo, y entonces Él tienta, acusa, y engaña a los que lo hacen. Satanás no es omnipresente, por lo que lleva a cabo su trabajo a través de una jerarquía de demonios. A la Iglesia se le pide someterse a Dios y resistir al diablo (Santiago 4:7), y de forma individual debemos llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Si algo no es verdad, no lo crea. Usted es salvo y santificado por la fe.

En segundo lugar, Satanás ha engañado al mundo entero (Apocalipsis 12:9), y el mundo entero yace en poder del maligno (1 Jn. 5:19). El Espiritismo es la orientación religiosa más destacada del mundo. En otras palabras, hay más espiritistas que cristianos o musulmanes. ¿De dónde obtienen los psíquicos y médiums su información? Los partícipes de la Nueva Era tienen guías espirituales y tratan de encauzar sus conocimientos esotéricos. Este “conocimiento” no se adquiere a través de los medios naturales de estudio disciplinado. Sólo cambie los nombres de demonio y médium a guía espiritual y canalizador y un público incauto lo aceptará. La metafísica y la parapsicología son cursos del plan de estudios en casi todas las universidades, pero el cristianismo histórico está prohibido en la mayoría de las instituciones seculares.

En tercer lugar, “Volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras. Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿por qué le oís? Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?” (Jn. 10:19-21). Estas divisiones existen en la Iglesia de hoy, y este pasaje plantea una cuestión crítica. ¿Son estas personas enfermos mentales, o hay una batalla espiritual por sus mentes? Sólo la Iglesia tiene el potencial de arrojar luz sobre las maquinaciones del diablo que están paralizando a la Iglesia, engañando al mundo entero, y confundiendo a la industria de la salud mental.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 24, 2013. Oír y Ver

Llevaba yo a una mujer a través de los Pasos hacia la Libertad cuando de pronto reaccionó con miedo. Le pregunté lo que estaba oyendo o viendo en su mente. Ella me dijo: “¿Quiere decir que usted no lo ve ahí?” “¿A quién?”, le pregunté. Ella dijo: “¡Mi padre, está de pie ahí!” No me molesté en mirar donde ella señalaba, porque sé que no vería nada. Hay gente que ve y escucha cosas que otra persona, estando en el mismo lugar al mismo tiempo, no ve ni oye. ¿Cómo se explica eso?

En el ámbito natural tenemos cinco sentidos. Para escuchar algo tiene que haber una fuente de sonido, como el grito de otra persona o una puerta que se cierra. El sonido es una compresión y rarefacción de moléculas de aire. Se desplaza por medio del aire a la velocidad del sonido, desde la fuente de sonido a nuestros tímpanos. Se envía una señal desde el tímpano hasta el cerebro. Los astronautas no pueden hablar entre sí en el espacio exterior, ya que el sonido necesita el medio del aire para poder viajar.

Para que podamos ver algo tiene que haber una fuente de luz, como el sol o un foco. Viajando a la velocidad de la luz, los rayos de luz se reflejan de un objeto material a nuestro nervio óptico, el cual envía una señal al cerebro. Los rayos de luz sólo pueden ser reflejados por los objetos materiales. Entonces, ¿qué es lo que estas personas ven y escuchan? El apóstol Pablo respondería: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne [material], sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad [inmaterial] en regiones celestes “(Ef. 6:12). Esta no es una batalla física perceptible por nuestros cinco sentidos, es una batalla espiritual por nuestras mentes. La batalla no es externa, es interna. No se puede ganar esta batalla con medicamentos anti-psicóticos. La respuesta es la armadura de Dios. El propósito de una armadura es detener la penetración.

Un niño asustado entra en su habitación y le dice: “¡Mamá, hay algo en mi habitación!” La mayoría de los padres van a la habitación y dicen: “Cariño, vi debajo de la cama y en el armario. No hay nada aquí, vuélvete a dormir”. Usted es un adulto, y si viera algo en su habitación, ¿se volvería a dormir? Lo que el niño vio o escuchó era real, a pesar de que usted no haya podido comprobarlo a través de sus sentidos naturales. El escéptico podría responder: “Fue sólo una pesadilla.” Diré más sobre esto la próxima semana.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 23, 2013. ¿Desbalances Químicos?

No soy el único que trata con personas que están escuchando “voces” o que están luchando con pensamientos de condenación y blasfemos. Todos los psiquiatras y consejeros profesionales están tratando a pacientes con esos síntomas. Están experimentando un desbalance químico es su explicación más común. Cuando no tienen una cosmovisión bíblica, o ninguna comprensión del mundo espiritual, esa es casi la única explicación que pueden ofrecer. Cuando administran un medicamento anti-psicótico y cesan las voces o son silenciadas, esto podría verificar su diagnóstico. Pero, ¿es eso realmente cierto? Es necesario hacernos algunas preguntas honestas.

¿Cómo puede un desequilibrio químico crear una personalidad o un pensamiento? ¿Cómo pueden los neurotransmisores aleatoriamente producir un pensamiento al cual uno se opone? ¿Hay una explicación natural para eso? La medicación antisicótica, ¿curó el problema, o sólo enmascaró los síntomas? Si la persona deja de tomar el medicamento ¿seguirían las voces ahí? ¿Funciona el medicamento sólo como un narcótico, razón por la cual muchas personas toman drogas y alcohol? No tienen paz mental, por lo que aplacan su confusión mental con químicos, sólo para despertar a la mañana siguiente, un poco peor que el día anterior.

Asista a un grupo de recuperación secular en alguna unidad de dependencia química y escuchará declaraciones como, “no preste atención a ese comité en su cabeza”, o “usted tiene que deshacerse de esa manera de pensar enfermiza”. ¿Está eso describiendo una enfermedad mental, o una batalla espiritual por la mente? Pregunte a los presos que están encarcelados por haber cometido un crimen que clase de pensamientos tienen. Probablemente le dirían, pero la mayoría de la gente en nuestras iglesias no lo harían. Esta es la “estratagema” más grande de Satanás. Como no podemos leer la mente de los demás, no tenemos ni idea contra qué están luchando en sus mentes las otras personas.

Cuando explico esto en una iglesia, usualmente me inundan de preguntas y peticiones de ayuda. Tenía una multitud alrededor de mí, una noche, cuando un ujier se abrió paso entre la gente y dijo que necesitaban mi ayuda para una joven que estaba desesperada. Ella no quería hablar con nadie más. Cuando me acerqué a ella, repetía, Él entiende. Él entiende. Había dos voces en su cabeza desde que tenía tres años de edad, y se refería a ellas como sus guardianes. Ella había intentado lidiar con sus voces enrolándose en la marina y siendo muy disciplinada, pero eso sólo empeoraba su estilo de vida impulsiva. Mantenerse ocupada era su única forma de mantenerse sana, pero no se puede hacer eso para siempre. Me reuní con ella la siguiente semana, y la ayudé a “someterse a Dios y resistir al diablo” (Santiago 4:7), y ella fue libre.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 22, 2013. Engaño Mortífero

Eva fue engañada por Satanás y también lo fue David, en el Antiguo Testamento. Judas y Pedro, dos discípulos escogidos por Jesús, también fueron engañados por Satanás. Todos pensaban que estaban haciendo lo correcto. Eva era probablemente la única persona que sabía que esos pensamientos no eran de ella.

Después de Pentecostés, la iglesia estaba ganando impulso, “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles”(Hechos 2:42-43). Todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la Palabra de Dios con denuedo (Hechos 4:31), y lo tenían todo en común (4:32 f). Puede usted estar seguro de que todo lo bueno que Dios hace, tiene la oposición de Satanás. “Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. “(Hechos 5:1-6).

Ananías podría haberse quedado con todo el dinero de la propiedad, pero mintió y dejó que la gente pensara que él había compartido todo lo que tenía. ¡Eso no suele ser considerado una ofensa que merezca la pena de muerte! La disciplina parecía superar con creces al crimen. Como Safira fue partícipe de la mentira, también murió. ¿Por qué Dios actuó tan duramente en esta falta? Porque Dios sabe cuál es la verdadera batalla, y tenía que enviar un claro mensaje a la iglesia primitiva. Si Satanás puede lograr que los hijos de Dios crean una mentira sin ser detectado,  entonces puede ejercer cierto control sobre ellos. El apóstol reveló el verdadero origen del pecado cuando dijo: “¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo…?” El origen de la mentira era demoniaca, y tales mentiras lo controlarán. Ser lleno implica ser controlado. Es la misma palabra usada por el apóstol Pablo cuando escribió: “sed llenos del Espíritu” (Efesios 5:18). Aquello ante lo que cedemos, de eso seremos llenos (controlados).

Supongamos que yo le dijera algo acerca de usted mismo o de Dios que no fuera cierto y usted lo creyera. ¿Tendría eso algún efecto negativo en su vida? Por supuesto que lo tendría. ¿Cuál sería el impacto en su vida si usted creyera un montón de mentiras? Creamos la verdad que nos hará libres. Es nuestra elección.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 21, 2013. Pedro Engañado

En mi último blog compartí que Satanás engañó a David en el Antiguo Testamento. Como Eva, David creyó una mentira, y las consecuencias fueron devastadoras. ¿Podría también sucederle esto a uno de los apóstoles de Cristo? ¡Sí, pasó! Lucas registra: “Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce” (22:3). En el evangelio de Juan se hace constar que: “Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase” (Jn. 13:2). Judas fue llamado por Dios, fue testigo del ministerio milagroso de Jesús, y sin embargo, lo traicionó. ¿Cómo pudo suceder eso?

Algunos podrían concluir que Judas era sólo una mala persona, y por lo tanto actuaba en  su naturaleza depravada. Eso podría explicar por qué robaba del tesoro, pero eso no es lo que enseña la Escritura. La idea de traicionar a Cristo fue puesto en el corazón de Judas por Satanás. Haber robado el dinero lo hizo vulnerable a las maquinaciones (pensamientos) de Satanás. Cuando Judas se dio cuenta de lo que había hecho, se ahorcó.

Jesús le dijo a Pedro: “Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Él le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces” (Luc. 22:31-34), y eso fue lo que pasó. Creo que Pedro tenía un buen corazón, contrario a Judas, y por eso Jesús dijo “cuando hayas regresado.” Jesús sabía que Pedro estaría arrepentido. Es de notar que Jesús no reprendió a Satanás y le impidió controlar a Pedro. ¿Revela el contexto por qué Satanás tenía derecho a zarandear a Pedro como el trigo? “Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor” (Luc. 22:24). El orgullo precede a la caída.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Mayo 20, 2013. El Engaño de David

Hay muchos puntos de vista divergentes acerca de la segunda venida de Cristo, pero la mayoría están de acuerdo en que en los postreros días habrá falsos profetas, falsos maestros y falsos Mesías. Jesús dijo: “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho antes” (Mateo 24:24,25). Este pasaje plantea una cuestión importante. ¿Se puede engañar a los elegidos (salvos)? Hay una cierta ambigüedad en ese pasaje, pero el apóstol Pablo estaba diciendo que sí se puede cuando escribió 1 Tim. 4:1, “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”. Eso les está ocurriendo en la actualidad a los creyentes de todo el mundo. Todos los testimonios que he compartido en mis libros han venido de creyentes. La gran pregunta es si ¿puede Satanás poner un pensamiento en nuestras cabezas? ¿Qué dice la Escritura?

“Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó (movió NVI) a David a que hiciese censo de Israel” (1 Crón. 21:1). ¿Cómo hizo Satanás eso? ¿Tomó forma humana y habló con David a través de sus sentidos naturales? No, eran los pensamientos de David, o al menos pensó que lo eran. Ahí está el engaño. El corazón de David era todo para Dios. Si hubiera sabido que esos pensamientos venían de Satanás, él nunca los habría obedecido. Satanás no va a tentar a un creyente maduro a que sacrifique a sus hijos, o a hacer cualquier otro ritual satánico obvio. Sabría de dónde viene y lo desecharía.

Entonces, ¿cómo puede Satanás engañar a un creyente maduro como lo hizo con David? Él lo tentaría a que dejara de poner sus ojos en los recursos de Dios y se centra en los suyos. David había matado a Goliat y escribió en el Salmo 33 que “Vano para salvarse es el caballo; la grandeza de su fuerza a nadie podrá librar” (17). David sabía que no podía servir a Dios y vivir una vida justa por sus propias fuerzas y recursos, y nosotros tampoco podemos. Pero Satanás incitó a David a hacer precisamente eso, a pesar de que Joab le pidió que no lo hiciera. Como resultado, el juicio vino sobre Israel y 70,000 murieron de una peste (21:14). Es interesante notar que la falta de juicio de David se produjo después de algunas victorias importantes (Capítulo 20), que es similar a la caída de Elías después de matar a 450 profetas de Baal. Las buenas personas pueden ser engañadas.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.