Julio 31, 2013. Libre al Fin

Rick había confesado sus pecados mil veces, y eso no disminuyó su lujuria por el sexo. Durante tres meses fue internado en un centro de tratamiento sexual, que sólo lo llevó a otra aventura amorosa. ¿Qué podía hacer una conferencia más? Voy a dejar que él lo explique:

Mientras me dirigía a la reunión, sabía que algo iba a suceder. Sentía como que mi corazón iba a explotar. Había una guerra dentro de mí. El proxeneta en mi mente, que había controlado mi vida durante años, no quería que fuera. Pero yo estaba decidido a experimentar la libertad de la que Neil habló.

Esperaba que Neil me abofeteara y gritara una oración de exorcismo. Luego, seguramente caería al suelo y me contorsionaría incontrolablemente hasta que los efectos de su oración me liberaran. No sucedió así. Neil escuchó en silencio mientras compartía mi historia, y luego dijo con voz tranquila. “Rick, puedes ser libre, ¿te gustaría resolver estos conflictos?”.

Mientras Neil me llevaba a través de los Pasos hacia la Libertad en Cristo, podía escuchar las mentiras insistentes del proxeneta en mi mente. La batalla interna era intensa, pero yo estaba preparado para que las cadenas se rompieran. Así que me arrepentí de mi pecado, renuncié a todas las mentiras que había yo creído, renuncié a todo uso sexual de mi cuerpo como instrumento de iniquidad, y perdoné a todos los que me habían ofendido. Mientras lo hacía, la paz comenzó a inundarme y a ahogar las mentiras acumuladas durante 37 años. Sentí un silencio santo en mi mente. El proxeneta se había ido y, alabado sea Dios, ¡yo era libre!

La libertad de Rick se puso a prueba de inmediato. Al día siguiente en la conferencia fue bombardeado por pensamientos inmorales. Pero esta vez sabía que esos no eran sus pensamientos. Los llevó cautivos a la obediencia a Cristo y eligió creer la verdad de que él era un hijo de Dios, que estaba vivo y libre en Cristo. Esa noche tuvo la tentación de buscar otra relación destructiva. Clamó al Señor, y el “silencio santo” regresó. Dejó de ver programas de televisión y películas obscenas que alimentaran sus hábitos lujuriosos. Su nueva libertad dio lugar a un deseo por estudiar la Biblia y orar, que antes le resultaban un tedioso deber religioso. La libertad es un comienzo, no un fin.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 30, 2013. El Proxeneta en la Mente

La esposa de Rick fue devastada por sus confesiones y pidió el divorcio. Rick se volvió de nuevo a Dios, y se comprometió a no involucrarse sexualmente durante sus 90 días de tratamiento. Mientras continuaba haciendo sus devocionales, buscando la guía de Dios, y dando “testimonio” a otros en el programa, se involucró con otra mujer casada en el centro de tratamiento.

Rick estaba montado en una montaña rusa emocional y espiritual. Sus convicciones lo llevaban a romper esas relaciones y volverse al Señor. Posteriormente, sus problemas personales y la depresión lo llevaban de nuevo a los mismos viejos patrones en la carne de sexo y comida. Rick explicó sus inútiles intentos por controlar su comportamiento:

El “proxeneta” en mi mente me prometía repetidamente hacerme sentir realizado si tan sólo me prostituía una vez más. Pero las mentiras nunca cumplían sus promesas. La vida para mí era como empujar un coche. Cuando las cosas iban bien, requería solamente poco esfuerzo. Pero cada vez que trataba de empujar el coche sobre la montaña de mi esclavitud sexual, el coche rodaba hacia atrás pasando sobre mí, dejándome desesperado, herido, y sin esperanza. No podía parar este ciclo, sin importar cuanto buscara a Dios. Mi adicción sexual gobernaba todo en mi vida. La odiaba, sabía que me estaba destruyendo de adentro hacia afuera, pero yo seguía escuchando al proxeneta en mi mente una y otra vez, y otra vez.

Los programas seculares, como al que Rick asistió durante tres meses, no tienen el concepto de Dios, ni tampoco tienen la menor idea de que todos sus clientes están en esclavitud espiritual. Es probable que los animaran a buscar el perdón de las personas a las que les han hecho daño, y compensarlas por el daño en su caso, lo que es digno de elogio. A menos que sean completamente cristianos, no dan el siguiente paso y les ayudan a perdonar a aquellos que los han ofendido, que es a menudo el mayor obstáculo para su libertad. Observe cómo se nos enseña a orar en Mat. 6:11-13: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal”. Rick no estaba siendo liberado del mal, porque nadie le había ayudado a perdonar a su abuela y a muchos otros que habían abusado de él y lo habían rechazado en el pasado. Afortunadamente, Rick tenía una madre piadosa que le animó a asistir a mi conferencia. Durante la conferencia, su mente fue acosada por fantasías sexuales, pero la idea de que podía ser libre de eso fue lo que lo impulsó a hacer una cita personal. Su historia, mañana.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 29, 2013. Ir a Tratamiento

La gente no tiene un problema con el sexo, con las drogas, o con el alcohol. Tienen un problema con su vida. Sin importar con qué patrón en la carné estén luchando las personas, no puede resolverse como una entidad separada del resto de la realidad. Por ejemplo, casi todas las personas adictas a algo tienen muchas personas a las que necesitan perdonar y nunca van a resolver su problema de adicción hasta que lo hagan. Tenemos que primero quitar las barreras de nuestra intimidad con Dios, para posteriormente hacer frente a nuestros patrones en la carne. En demasiados casos eso no ocurre cuando no se  incluye un arrepentimiento completo cuando uno se vuelve a Dios, y esto es un problema que afecta a la iglesia en todo el mundo. Para ilustrarlo, voy a compartir un testimonio de mi libro Gana la Batalla Interior durante los próximos tres días.

Cuando era niño, Rick fue abusado sexualmente por su abuela después de que su padre se suicidó. Cuando era joven, se embarcó en una búsqueda desesperada para llenar el vacío en su vida. Se casó con su novia de la universidad, pero trató de mitigar su amargura y dolor con relaciones sexuales fuera del matrimonio, y el exceso de trabajo. Anhelaba la aprobación de los demás, pero la necesidad nunca fue satisfecha. Su esposa perdió la paciencia y se fue.

Se volvió a Cristo después de escuchar a un pastor en la televisión. Se reconcilió con su esposa y juntos tuvieron cuatro hijos. Parecían una familia cristiana respetable, pero Rick todavía era atormentado por las mentiras de que sus necesidades podían ser satisfechas al satisfacer sus excesivos deseos de sexo y comida, y todavía era impulsado a buscar aceptación y afirmación. Ninguna esposa puede satisfacer la lujuria de un hombre, y sería degradante para ella si lo intentara. Así que tuvo numerosas parejas sexuales, entre ellas una mujer casada, y al mismo tiempo trataba de mantener la apariencia de ser un hombre de familia. Su doble vida lo dejó en estado de confusión. Devastado por el final de un amorío, Rick confesó todo a su familia y entró en un programa de hospitalización secular de tres meses con la esperanza de vencer sus adicciones.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 26, 2013. Pura Pasión

Hace poco escribí el prefacio para la autobiografía de David Foster, que saldrá a la venta en 2014. Su padre era un pastor presbiteriano de tercera generación, pero David nunca recibió el amor y la aceptación que anhelaba. Su ira hacia Dios y sus padres lo llevó a las drogas y la inmoralidad sexual. Se dirigió a Hollywood y se convirtió en un actor menor y un prostituto. Todo lo que quería era amor y aceptación y pensó que lo había encontrado en una secta con un falso Mesías. Pero el “sabueso celestial” lo persiguió y un viaje a Tierra Santa le abrió los ojos al verdadero Mesías.

Salir de ese estilo de vida le ha tomado años, y ahora David está haciendo una importante contribución a la iglesia con su ministerio (ver www.PurePassion.us y www.MasteringLife.org). Hay tres aspectos que debemos tener en cuenta para ayudar a otros como David. En primer lugar, es muy difícil ser parte de una verdadera comunidad cristiana cuando se tiene atracción por el mismo sexo. La verdadera iglesia no compromete el Evangelio y rectamente mantiene una moral bíblica. Sin embargo, esto puede ser transmitido de tal manera que los que están luchando pueden ser obligados a esconderse. Imagínese lo que es tener estas luchas y que todo el mundo que le rodea esté escandalizado por cualquier desviación sexual. Es como una lepra de hoy en día. Es probable que se sienta culpable, avergonzado y sumamente asustado que alguien pueda ver sus conflictos internos.

En segundo lugar, la mayoría de los que luchan con la atracción hacia el mismo sexo han sido abusados, sexualmente y en otras maneras. La última cosa que queremos hacer es agregar más abuso, crítica o rechazo. En realidad, tengo más empatía por aquellos que luchan con atracción hacia el mismo sexo que con los cristianos que han engañado a sus cónyuges. Las personas no simplemente decide un día que les gustaría ser gay, y la mayoría están confundidos en cuanto al origen de su problema.

En tercer lugar, en nuestro ministerio tratamos de ayudar a la gente a encontrar su identidad y libertad en Cristo a través de un genuino arrepentimiento y fe en Dios. Si tenemos éxito, son perdonados y ahora son nuevas criaturas en Cristo. Ya no son gay y no deben identificarse como tales, pero aún conservan los viejos patrones de la carne, que necesitan crucificar y aprender a dejar atrás. La terapia reparativa que muestra imágenes sexuales del sexo opuesto es sólo perjudicial. No estamos tratando de reemplazar un deseo por otro. De manera similar, los que han vencido al alcoholismo ya no son alcohólicos, son hijos de Dios que probablemente todavía se les antoja el alcohol, pero han aprendido a vencer esos antojos. Con el tiempo la atracción hacia el alcohol y el sexo inmoral se irá desvaneciendo a medida que crezcan en la gracia. Nuestros patrones en la carne no definen lo que somos en Cristo.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 25, 2013. Amor Engañoso

“Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Cor. 3:17). Ser guiados por el Espíritu Santo es vivir en libertad. Mientras que el libertinaje es una libertad falsa, Eros es el amor falso. Eros es el dios ficticio griego del “amor” erótico. La palabra “eros” en realidad no se usa en las Escrituras. Las dos principales palabras traducidas como amor en las Escrituras son “ágape” y “fileo”, y hay una diferencia fundamental entre los dos. Fileo es el amor fraternal entre dos personas. Filadelfia significa “ciudad del amor fraternal”.  Es digno de elogio, pero condicional. Te quiero, porque… (llene el espacio). Fileo depende el objeto, mientras que el ágape no.

Agape es un sustantivo, pero la misma palabra puede ser un verbo (agapeo). Agapeo es un acto de amor dado a otro. “Porque tanto amó Dios al mundo, que ha dado. . . “(Jn. 3:16). La aplicación práctica del versículo a los cristianos es 1 Jn. 3:16,17, “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?” Es sentimentalismo, no ágape, decir que ama a alguien y no hacer nada por esa persona .

Cuando se utiliza como un sustantivo, ágape se refiere al carácter de Dios. “Dios es amor” (1 Jn. 4:8). “El amor es paciente, amor es bueno, etc.” (1 Cor. 13:4). Dios nos ama, porque Dios es amor. Es su naturaleza que nos ame, por eso es incondicional. El amor considera al otro como más importante que a uno mismo (Filipenses, 2:3). Ágape es totalmente desinteresado. La lujuria es ofensivamente egoísta. Cuando los esposos cristianos “hacen el amor” entre ellos, están tratando de complacer a la otra persona, no esforzándose para satisfacer sus propios deseos lujuriosos.

Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros” (Jn. 13:35). El amor malentendido es en lo que las iglesias liberales ha errado gravemente. Tolerar la conducta homosexual no es lo que en amor uno puede hacer. Han disociado el verdadero amor del carácter de Dios, quien dice que este tipo de comportamiento es una abominación. El amor verdadero podría ayudar a estas personas a superar su conducta adictiva, ayudándoles a eliminar las barreras a la intimidad con Dios a través del arrepentimiento y la fe genuinas. Jesús vino a liberar a los cautivos y vendar a los quebrantados de corazón, y eso es lo que Él nos ha llamado a hacer, y que no va a suceder disculpando el comportamiento pecaminoso.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 24, 2013. Libertad Engañosa

24 de julio de 2013

Libertad Engañosa

Me pidieron que presentara la perspectiva cristiana en el matrimonio y la familia para una clase en una universidad secular. Había alrededor de 25 estudiantes en la clase de los cuales tres eran hombres. Uno de los hombres movió su escritorio a la esquina de la habitación, justo a mi derecha. Cada vez que decía algo que no le gustaba, hacía un ruido vulgar, a los que no hice caso. Una mujer preguntó: “¿Qué enseñan los cristianos acerca de la masturbación?” Antes de que pudiera responder, el antagonista dijo: “Bueno, ¡yo lo hago todos los días!”. Le dije, “¡Felicidades!, ¿lo puedes dejar de hacer?” Él permaneció en silencio después de eso, y fue el último en irse del salón de clases. Cuando pasó cerca de mí al salir me preguntó: “¿Por querría yo dejar de hacerlo?” Le dije: “Eso no es lo que te pregunté. Te pregunté si podías dejarlo. Lo que tú crees que es libertad en realidad es esclavitud”.

El engaño es la principal estrategia de Satanás y un medio para lograrlo es redefiniendo los términos que se relacionan con las necesidades legítimas. Todas las tentaciones apelan a las necesidades personales con la pretensión de que pueden satisfacerse independientemente de Dios. Todos anhelamos ser amados y ser libres, pero ambos vienen con un precio que Jesús pagó. “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo” (Gálatas 5:1,2). En otras palabras, no vuelva a la ley. Querer aplicar la ley para detener la ola de pecados sexuales es contraproducente. Sólo se produce culpa y vergüenza. Fallamos cuando sólo prohibimos, y no proporcionamos una respuesta adecuada para vencer el pecado y hallar verdadera satisfacción.

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13). Anhelando tener libertad, el mundo secular busca deshacerse de las viejas restricciones ​​impuestas por la Iglesia mediante la ampliación de los derechos individuales que no pisoteen los derechos de los demás. Los derechos individuales truncan la responsabilidad personal. La gente quiere tener libertad de elegir, pero la libertad no sólo se encuentra al momento de elegir algo. Cada elección que hacemos tiene consecuencias. Por ejemplo, no tenemos un problema de aborto. Tenemos un problema de irresponsabilidad sexual. Cada persona puede elegir, pero no quiere tener que vivir con las consecuencias de sus decisiones. Si no hay una ley, uno nunca es culpable. El pecado significa no atinarle al blanco, pero si no hay blanco, uno nunca falla. El sexo libre puede sonar bien, pero ¿cuáles son las consecuencias para los individuos y la sociedad? La libertad para el mundo secular es en realidad libertinaje, y las consecuencias son nefastas.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 23, 2013. El Sexo y la Gracia

“No os engañéis: ni los fornicarios, ni prostitutas, ni los adúlteros, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Cor 6:9-10). Los pecados sexuales fueron los primeros cuatro mencionados en la advertencia del apóstol contra la laxitud moral. La norma moral dada bajo el Antiguo Pacto no ha cambiado bajo el Nuevo Pacto. Jesús no vino a abolir la ley, Él vino a cumplirla. Los mandamientos del Antiguo Testamento se volvieron  promesas en el Nuevo Testamento. Si aprendemos a vivir por fe, en el poder del Espíritu Santo no cometeremos pecados sexuales, ni robaremos, ni vamos a ser codiciosos, borrachos, difamatorios, o estafadores.

Me parece interesante que la advertencia del apóstol Pablo comience con “No os engañéis”. Tenga en cuenta que, “el mundo entero yace en el poder del maligno” (1 Jn. 5:18), y es sobre todo cierto porque “Satanás engaña al mundo entero” (Apocalipsis 12:9). El padre de mentira hace promesas que no puede cumplir. Te sentirías realizado y seguro si tuvieras todo el sexo que quisieras. Podrías pagar tus deudas y vivir mejor si robaras algo de dinero. Si te hicieras de la vista gorda e hicieras trampas para acumular riqueza, serías exitoso. Si fueras al “happy hour” después del trabajo y tomaras unas copas, tus problemas desaparecerían. Si calumnias a ese otro compañero parecerías ser mejor que él. Podría irte mejor que a esa otra persona si lo estafaras.

A un hombre de mediana edad lo corrieron de su casa cuando su esposa descubrió su adicción a la pornografía. Estaba tan enojado que arrojó una silla contra una pared de la oficina de su pastor. En esos días yo estaba dando una conferencia en la iglesia, y el pastor le sugirió que asistiera. Alguien de nuestro personal lo estaba llevando a través de los Pasos hacia la Libertad y discernió que algo más estaba pasando aparte de sólo el deseo de la carne. Así que lo llevó a través de las renuncias a Satanás y sus obras. Inmediatamente recordó una presencia espiritual, cuando él era joven, que le prometió todo el sexo que quisiera, con sólo decir que él amaba a ese espíritu. Vender su alma a Satanás por sexo resultó en esclavitud.

El apóstol sigue el versículo: “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios ” (vs. 11). Usted es una nueva creación en Cristo, un hijo de Dios.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 22, 2013. El Sexo y la Ley Moral

Las “ciencias” de la psicología y la psiquiatría seculares han manifestado su posición sobre la homosexualidad, que está en marcado contraste con la estándar bíblico de moral sexual. El sitio web oficial de la Asociación Americana de Psicología afirma: “La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no se puede cambiar”. Prosigue a advertir que la terapia de conversión no está bien documentada y podría provocar un daño potencial. El sitio web de la Asociación Americana de Psiquiatría añade, “No hay ninguna evidencia científica publicada que apoya la eficacia de la “terapia correctiva” como un tratamiento para cambiar la orientación sexual de una persona”.

¡Ahora la hay! Los psicólogos cristianos Stanton Jones y Mark Yarhouse han llevado a cabo investigaciones en conjunto con la organización Exodus International (ya no en existencia) durante varios años. Los expertos evaluaron el impacto de los programas de ex-gays en los participantes, ya sea que en realidad experimentaron cambios, o si los intentos de cambiar causaron un estrés adicional. Los hallazgos de este escrito han contradicho el consenso profesional establecido, lo que informan en su libro, Ex-Gays? Un estudio continuo del cambio de orientación sexual mediado por la religión de los participantes de Exodus.

Lidiar con los pecados sexuales no es un asunto científico o un tema político. Se trata de una cuestión moral y espiritual. Dios nos creó para ser hombres y mujeres. Él no creó a nadie para ser homosexual, y a los israelitas se les mandó en la Ley que mantuvieran las distinciones de género. “Una mujer no debe usar ropa de hombre, ni el hombre, ropa de mujer, porque el Señor tu Dios detesta a cualquiera que hace esto” (Deut. 22:5). Los “matrimonios” y las relaciones sexuales homosexuales están claramente prohibidas, “No te echarás con varón como con mujer, es abominación” (Levítico 18:22), y las palabras aún más fuertes se registran en 20:13: “Si un hombre se acuesta con un hombre como uno se acuesta con una mujer, ambos han hecho lo que es detestable. Deben ser condenados a muerte, su sangre será sobre sus propias cabezas”. Es importante tener en cuenta que el adulterio era también una ofensa capital bajo la ley. Mañana vamos a considerar las ataduras sexuales bajo el Nuevo Pacto de la gracia.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 19, 2013. Problemas en la Banca de la Iglesia

En 2003 vi el programa de televisión de 60 Minutos que tenía un segmento sobre el entretenimiento para adultos. Lo que sigue es lo que informaron. En ese año se produjeron 11,000 nuevos vídeos pornográficos y la industria empleaba a más personas que todos los otros grandes estudios combinados. Más dinero se gasta en entretenimiento para adultos que en todos los deportes profesionales combinados. Más del cincuenta por ciento de todos los clientes de los hoteles utilizarán el entretenimiento para adultos que está disponible en todas las habitaciones. Si busca la palabra “sexo” en un motor de búsqueda en la computadora como Google, se producen 180 millones de vínculos. Eso fue en 2003. Cuando envié la información al Reino Unido dos años después, nuestro director dijo que el número había aumentado a 360 millones. Cuando envié el manuscrito de Gana la Batalla Interior al editor con dicho número, actualizaron mi manuscrito, ya que el número había aumentado a poco menos de ¡mil millones!

Si hay dieciséis personas sentadas en una fila en una iglesia, dos están luchando con confusión acerca de su identidad sexual. Ellos no son gay, pero están luchando con el problema a nivel personal. Otras cuatro personas en la misma fila han sido víctimas de abuso sexual, y hay una buena probabilidad de que los dos primeros mencionados han sido abusados ​​también. Además de esos seis, otras cuatro personas tienen una adicción sexual, y esto es cierto para todas las filas de todas las iglesias en los Estados Unidos. Esto significa que 10 de cada 16 personas que asisten a la iglesia no están experimentando su libertad en Cristo y por lo tanto no están creciendo, y eso, solamente en esta área.

Realmente me disgusta ser tan directo sobre nuestra situación actual, pero el problema es tan grave que si no hacemos algo para ayudar a estas personas, nuestro futuro colectivo parece sombrío. Yo creo que Dios ama a todas las personas en esclavitud sexual y Su gracia es suficiente para liberarlos. En las próximas semanas vamos a explorar más sobre el asunto, y espero que usted comparta la información con sus amigos.

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.

Julio 18, 2013. Revolución Sexual

En 1989, Marshal Kirk y Hunter Madsen publicaron un libro titulado: Después  del baile: Cómo Estados Unidos vencerá el miedo y el odio a los homosexuales en los años 90. Establecieron un plan para hacer normal el comportamiento que antes era visto como desviado. En primer lugar, había que desensibilizar a los ciudadanos a la desviación haciendo parecer a la desviación como algo positivo. En segundo lugar, había que hacer que la gente se sienta culpable por sus aparentes intolerancias, a menudo equiparando la intolerancia hacia la homosexualidad con la intolerancia racial. En tercer lugar, a través de los medios de comunicación, mostrar como algo normal lo que antes se había considerado como anormal. Los políticos liberales en los Estados Unidos han hecho de la aceptación de la homosexualidad y el matrimonio del mismo sexo la siguiente cruzada a favor de los “derechos civiles”. Equiparar la homosexualidad como una agenda de derechos civiles con la lucha por la igualdad racial, ha enfurecido a los líderes de las iglesias afro-americanas conservadoras, como debe ser.

En los Estados Unidos el número de estadounidenses que son gay, lesbianas, bisexuales o transgénero es cerca de nueve millones, según un estudio de 2011 por un erudito en el Instituto Williams de la Escuela de Derecho de UCLA. Esto constituye aproximadamente el tres por ciento de la población, que no es lo que oye el público. Diez a quince por ciento es lo que el público es llevado a creer por los medios de comunicación social. Cualquier secta que constituye el tres por ciento de la población tiene poca o ninguna influencia política, pero un grupo de diez por ciento o más la tiene. Personalmente, creo que la batalla tiene que ver menos con la homosexualidad y más con la “libertad” personal, o deshacerse de las limitaciones sociales, incluyendo cualquier enseñanza autorizada de la Biblia. Los liberales se apresuran a la defensa de cualquier persona que esté marginada, excluida, rechazada, o incluso mal vista por lo que ellos perciben como los intolerantes religiosos, incluso si no están de acuerdo con el comportamiento de los que defienden. Para una buena comprensión de este cambio cultural lea  Sex and the iWorld (El sexo y el iMundo) de Dale S. Kuehne.

En 1999, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) informó que 65 millones de estadounidenses tienen alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS), aumentando en 15 millones al año. La presente Hoja Informativa de la CDC informa que en 2008 había 20 millones de nuevas infecciones, con un total de 110 millones de infectados con una enfermedad de transmisión sexual, con 16 mil millones de dólares en costos médicos. ¡Es una pandemia!

Dr. Neil

Traducción: Ricardo Gallardo. Ministerio de Libertad en Cristo en México.